Photo credit: Antonio Sempere - Il momento in cui le motovedette libiche sono passate davanti alla nave di Open Arms

Patrulleras libias interceptan dos embarcaciones en las zonas SAR de Malta y Túnez

Frontex colabora con los libios para impedir la salida de las personas que huyen de los centros de detención

Start

de Antonio Sempere, Med Central a bordo de Open Arms

Embarcaciones de guarda costas libios han interceptado dos embarcaciones que habían salido de las costas de Libia a primera hora del 4 de marzo. El barco de la organización española Open Arms que se encuentra en labores de vigilancia y rescate en la zona, recibía un aviso del Sea Bird, avión de la organización Sea Wacht, que advertía de la existencia de una embarcación en peligro con alrededor de 200 personas a bordo. El Open Arms se dirigía hacia la zona donde navegaba la embarcación cuando se confirmaba por parte del avión que los libios habían interceptado el bote embarcando a todas las personas a bordo de la patrullera.

Los supuestos guardacostas libios, en el país norteafricano no cuentan con una estructura fiable para hacer operaciones de rescate, pasaron delante del barco de la oenegé española con los migrantes alojados en la cubierta con la intención de devolverlos en caliente de nuevo a Libia.

El fin de semana pasado otro aviso recibido por los barcos de rescate civiles que operan en el Mediterráneo confirmaba que las mismas embarcaciones de guardacostas lograron impedir que otro grupo de migrantes alcanzarán las costas europeas en un intento de demostrar que Libia utiliza la infraestructura de Frontex, patrullas aéreas por medio de un avión y un dron, para interceptar embarcaciones de migrantes que salen desde sus aguas. También en la madrugada del pasado lunes los tunecinos acudieron a un aviso de un naufragio de una embarcación donde perecieron ahogadas 9 personas y otras tantas fueron rescatadas con vida cuando se dirigían a la isla de Lampedusa, información que pudo confírmar la agencia Reuters.

Desde el puente del Open Arms, Mauro Di Si, jefe de la misión y coordinador de salvamento a bordo,denuncia que las autoridades europeas dejan en manos de los libios el control de la inmigración ilegal. Europa, a través de Frontex, colabora para que las personas que salen de Libia huyendo de los centros de detención sean frenadas por las patrulleras libias. «Si las embarcaciones de migrantes estaban en aguas de responsabilidad de Malta y sus guardacostas no se han activado para realizar el rescate quiere decir que desde algún centro de coordinación marítima reciben aviso de la vigilancia que ejerce Frontex en el área y éste se cursa a los mal llamados guardacostas libios para proceder al rescate y llevarlos de vuelta a Libia. Son devoluciones en caliente en zona SAR de un estado europeo incumpliendo todos los tratados internaciones sobre la salvaguarda de la vida en el mar».

A finales del año pasado la Unión Europea anunciaba a través de Henrike Trautmann, Jefe de la Unidad de Programas Regionales en la Dirección de Políticas de Vecindad y Ampliación de la Comisión Europea, que entregará a Libia nuevos buques de búsqueda y rescate, incluidos tres barcos y dos botes, a la Guardia Costera de Libia, durante la primera mitad de 2022.

Trautmann destacó que el apoyo continuo de la UE viene a mejorar las capacidades de la Guardia Costera de Libia, que ha venido actuando en los últimos años interceptando y devolviendo de nuevo al país norteafricano a más de 31.000 personas en el mar.

Además el gobierno de Italia ha equipado al Ministerio del Interior de Libia para la Dirección General de Seguridad Costera, incluido un taller de mantenimiento móvil, repuestos para embarcaciones y puntos de vigilancia móviles dotadas de tecnología para detectar embarcaciones en el agua desde tierra. Esta cooperación de las autoridades italianas para evitar entradas de inmigrantes desde las costas africanas se enmarca en el proyecto europeo de “apoyo a la gestión integrada de fronteras y migración en Libia (SBIMIL)”, financiado por el Fondo Fiduciario Europeo de Emergencia por valor de 42 millones de euros.